Detalle de Apolo y Marsias de José de Ribera, 1637, Museo N. di San Martino, Nápoles
En España, el barroco supone el momento culmen de la actividad pictórica, destacando sobre un magnifico plantel de pintores, la genialidad y maestría de Velázquez, Ribera, Murillo o Zurbarán. El periodo fue conocido como Siglo de Oro, como muestra de la gran cantidad de importantes figuras que trabajaran, a pesar de la crisis económica que sufría el país.
Los pintores españoles usan como inspiración a artistas italianos como Caravaggio y su tenebrismo. La pintura flamenca barroca influye notablemente en España, debido al mandato que se ejerce en la zona, y a la llegada de Rubens al país como pintor de la corte.
La temática en España, católica y monárquica, es claramente religiosa. La mayoría de obras fueron encargadas directamente por la iglesia. Por otra parte, muchas pinturas tratan de reyes, nobles y sus guerras, como en el famoso cuadro Las Lanzas, que pintó Velázquez en 1635 para el Palacio del Buen Retiro de Madrid. La mitología y los temas clásicos también serán una constante. Pero es la religión cristiana la que más se repite, sirva como ejemplo El martirio de San Felipe, gran obra de José de Ribera. El realismo de las obras se usará para transmitir al fiel la idea religiosa, por lo que el barroco fue un arma para la iglesia.
Los colores son vivos, con efectos de múltiples focos de luz que crean otras tantas zonas de sombras. El tenebrismo italiano se dejará sentir en todos los pintores españoles. Las figuras no suelen posar, son captadas con un movimiento exagerado para darle fuerza a la escena. Los cuadros al óleo son grandes y habitualmente complejos, con varias figuras y de gestos expresivos.
Marina (1880) correspondiente a la primera etapa de Sorolla, cuando aún no había acabado su formación académica.
Cuando apenas contaba con 2 años de edad, fallecieron sus padres de una epidemia. Al quedar huérfanos, su hermana Eugenia y él, su tía Isabel, hermana de su madre, y su marido, de profesión cerrajero, los recogieron. Pasados los años intentaron enseñarle, en vano, el oficio de la cerrajería, advirtiendo pronto que su verdadera vocación era la pintura.
En 1874 empezó a estudiar en la Escuela Normal Superior donde le aconsejaron que también se matricularse en las clases nocturnas de dibujo en la Escuela de Artesanos. En ésta última recibió, en 1879, una caja de pinturas y un diploma como premio «por su constante aplicación en el dibujo de figura». Ese mismo año ingresó en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Carlos a la par que trabajaba en el taller de su tío, el cual estudió junto a pintores como Manuel Matoses, Benlliure o Guadalajara.
Fue en la Academia de San Carlos donde conoció a otro alumno, Juan Antonio García, hermano de quien más tarde acabaría siendo su esposa, Clotilde García. En 1880 consiguió una Medalla de Plata por su obra Moro acechando la ocasión de su venganza en la exposición de la sociedad El Iris.
Defensa del Parque de Artillería de Monteleón, obra que le valdría una medalla de la Exposición Nacional, y donde Sorolla muestra los últimos momentos de Pedro Velarde.
Al acabar su formación, comenzó a enviar sus obras a concursos provinciales y exposiciones nacionales de bellas artes, como la de Madrid en mayo de 1881, donde presentó tres marinas valencianas que pasaron sin pena ni gloria pues no encajaban con la pintura oficial, de temática histórica y dramática. Al año siguiente, estudió la obra de Velázquez y otros autores en el Museo del Prado, etapa Realista, de la que era su profesor Gonzalo Salva. Por fin, en 1883, consiguió una medalla en la Exposición Regional de Valencia y, en 1884, alcanzó la gloria al conseguir la Medalla de Segunda Clase en la Exposición Nacional gracias a su obra Defensa del Parque de Artillería de Monteleón, obra melodramática y oscura hecha expresamente para la exposición; tal y como le dijo a un colega suyo: “Aquí, para darse a conocer y ganar medallas, hay que hacer muertos.”
Cosechó otro gran éxito en Valencia con su obra El crit del palleter sobre la Guerra de la Independencia. De esta manera, fue pensionado por la Diputación Provincial de Valencia para viajar a Roma donde, a la vez que trabajaba, conoció el arteclásico y renacentista, así como los grandes museos, contactando, además, con otros artistas.
Con su amigo el pintor Pedro Gil se desplazó a París durante el primer semestre de 1885, viviendo de cerca la pintura impresionista que produjo en él, ya de regreso en Roma, variaciones en su temática y estilo, llegando a pintar el cuadro religiosoEl entierro de Cristo, con el que no tuvo el éxito esperado, donde se introduce en el Naturalismo y toma contacto con las vanguardias europeas, destacando las obras de los pintores John Singer Sargent, Giovanni Boldini y Anders Leonard Zorn.
Trata de blancas (1894). El autor ha de adaptarse al realismo social, dominante en los certámenes de la época. Para ello, mantiene su temática costumbrista, siendo los títulos los que aportarán la denuncia social.
En 1888 contrajo matrimonio con Clotilde García en Valencia, pero vivirían un año más en Italia, esta vez en la localidad de Asís. En 1889 se instalaron en Madrid y, en apenas cinco años, Sorolla alcanzó cierta fama y prestigio como pintor. En 1894 viajó de nuevo a París, donde desarrolló el luminismo, que sería característico de su obra a partir de ahora. Comenzó a pintar al aire libre, dominando con maestría la luz y combinándola con escenas cotidianas y paisajísticas de la vida mediterránea. En obras como La vuelta de la pesca, La playa de Valencia o Triste herencia, describió el sentimiento que producía la visión del mar Mediterráneo, comunicando el esplendor de una mañana de playa con un colorido vibrante y un estilo suelto y vigoroso. Con Triste herencia recibió, en 1900, el Grand Prix en el certamen internacional de París. Además siguió con su pintura de denuncia social que tantos éxitos le había reportado en los últimos años con obras como Y aún dicen que el pescado es caro (1895).
Por aquel entonces, Valencia le nombró hijo predilecto y meritorio, y le fue dado su nombre a una calle. Tras muchos viajes por Europa, principalmente Inglaterra y Francia, celebró una exposición en París con más de medio millar de obras, que le dio un reconocimiento internacional inusitado, conociéndose su obra pictórica por toda Europa y América. Expuso su obra en Nueva York en 1909 y cosechó un éxito sin precedente alguno, con obras como Sol de tarde o Nadadores, entre muchas otras. También lo hizo, en 1911, en el Museo de Arte de San Luis y en el Art Institute de Chicago. En noviembre de ese mismo año, firmó un encargo para la Hispanic Society of America por el que realizaría catorce murales que decorarían las salas de la institución. Con esta obra, realizada entre 1913 y 1919 y de tres metros y medio de alto por setenta metros de largo, alzó un imborrable monumento a España, pues en ella se representaban escenas características de diversas provincias tanto españolas como portuguesas. Necesitó de casi todo 1912 para viajar por todo el territorio, realizando bocetos y trabajos de costumbres y paisajes. De esta obra destacan los óleos pintados en 1916 dedicados a niños y mujeres en las playas de Valencia, donde predomina la libertad de pincelada y la luz de su tierra. Algunos ejemplos son Madre e hija o Pescadora valenciana. También destacaba, fuera de esta temática, su inconmensurable lienzo Visión de España.
Otra importante faceta suya fue la de retratista, de figuras importantes como fueron Juan Ramón Jiménez, el rey Alfonso XIII, Vicente Blasco Ibáñez, Ortega y Gasset, etc. También, en 1914, había sido nombrado académico y, cuando terminó los trabajos para la Hispanic Society, trabajó como profesor de composición y color en la Escuela de Bellas Artes de Madrid. Su pintura representó la aplicación directa del luminismo al paisaje y la figura, acercando por tanto esta tendencia a la sociedad de la época.
En 1920, mientras pintaba el retrato de la señora Pérez de Ayala en el jardín de su casa en Madrid, padeció un ataque de hemiplejía que mermó drásticamente sus facultades físicas y mentales. Murió en su casa de Cercedilla el 10 de agosto de 1923.
Londres, 1888. Una oleada de asesinatos sacude el barrio de Whitechapel. Un individuo se mueve de madrugada y estrangula mujeres ensañándose con sus cuerpos: los despieza, los mutila… Deja los cadáveres en la calle y desaparece sin dejar rastro. No hay móviles, nunca se aclararon los casos, nunca se atrapó al asesino. ¿Quién no ha oído hablar de Jack El Destripador? ¿Quién sabe realmente sobre este misterioso criminal? ¿Cuánto ha quedado oculto tras el mito? ------
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Canaletto
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Giovanni Antonio Canal Canaletto
Nacimiento:
7 de octubre de 1697 Venecia, Italia
Fallecimiento:
19 de abril de 1768 Venecia, Italia
Ocupación:
Pintor
Canaletto (7 de octubre de 1697 - 19 de abril de 1768)[1] , cuyo verdadero nombre fue Giovanni Antonio Canal fue un artista famoso por sus paisajes urbanos de Venecia con los que usaba la técnica de la veduta.[2] Era hijo del pintor Bernardo Canal, de ahí su nombre Canaletto. Su sobrino, Bernardo Bellotto en ocasiones usó el seudónimo de Canaletto en su propia carrera.
El Gran Canal y la Iglesia de la Salud(1730), Houston, Museum of Fine Arts.
Canaletto nace en Venecia, República de Venecia en el seno de una familia formada por Bernardo y Artemisia Barbieri. En 1716 a la edad de diecinueve años comienza a trabajar como aprendiz de su padre junto con su hermano. El padre, Bernardo trabajaba como escenógrafo teatral en las que pintaba amplios decorados para las representaciones.[3] Bajo ésta temprana influencia, el artista empieza a familiarizarse con grandes paisajes urbanos a la vez que empieza a estudiar con Luca Calevaris, pintor de escenas callejeras[4][5] y también es influenciado por otro pintor Marco Ricci[3]
Tres años después de empezar a trabajar con su padre, en 1719, Canaletto se desplaza junto a Bernardo Canal a Roma para pintar durante un año las decoraciones de las óperas de Scarlatti.[6] Este viaje va a resultar crucial en su vida puesto que en este viaje conoce la obra de Giovanni Paolo Pannini un gran pintor de la época, seguidor de la corriente vedutista,[2] especializado en grandes paisajes y ruinas clásicas. Durante la estancia en Roma se relaciona con diferentes paisajistas y comienza a pintar escenas urbanas.[6]
Finalizado el trabajo en Roma, regresa a Venecia en 1720 y se registra en el gremio de pintores de Venecia al que pertenecerá hasta 1767.[7] En este momento la técnica pictórica de Canaletto se centra en fuertes contrastes de luz, así como en una técnica directa sin el uso de bocetos previos preparatorios del cuadro final.[5][7] Su técnica también comprende el acabado del trabajo in situ y no dentro del estudio como era costumbre en aquella época, usando la cámara oscura para el encuadre de los paisajes, así cómo una pincelada gruesa que otorga al cuadro una sensación de "humedad".[4](Obra)
Sus primeras obras datan de la década de 1720 a 1730. En 1723 aparece su primer trabajo fechado y firmado que hoy en día se conoce,[1] «Capriccio Arquitéctónico» (1723, Milán, colección particular), recibiendo así sus primeros encargos de Stefano Conti y del príncipe de Liechtenstein. , Capriccio Arquitéctónico, recibiendo así sus primeros encargos de Stefano Conti y del príncipe de Liechtenstein. En esa época comienza a entablar amistad con el que será su mayor cliente, mecenas y embajador de su obra, Joseph Smith, cónsul inglés en la república de Venecia.[6] Los trabajos de esta época están considerados por muchos como los mejores como The Stonemason's Yard (1729, Londres, National Gallery).
Entre los años 1740 y 1741 realiza un un viaje por el río Brenta durante el que crea numerosas pinturas.
En la década de 1740 comienza a variar su técnica y comienza a usar una pincelada suelta e imprecisa. Sus colores dejan de ser oscuros y comienza con el uso de la luz, los dorados, rojos y demás colores vivos que dotan al cuadro de gran luminosidad.(Obra)
El Castillo de Alnwick en Northumberland Canaletto pintó este cuadro durante su estancia en Inglaterra entre 1746 y 1755.
En 1746 Canaletto se traslada a Inglaterra para empezar a trabajar en ese país hasta su regreso a Venecia en 1755. Su traslado se ve forzado en parte por la guerra de sucesión austriaca que hace que los visitantes ingleses, principales clientes de Canaletto que adquirían sus cuadros como recuerdos dentro del denominado Grand Tour, no visiten Venecia.[8]
En Inglaterra se dedica a pintar Londres y la campiña inglesa con encargos de varios nobles que también querían cuadros de sus mansiones y castillos. En general el trabajo de este periodo pierde calidad, perdiendo fluidez y su técnica se convierte en mecánica. Esta caída de calidad culmina con las críticas del crítico de arte George Vertue que llegó a decir que era un impostor. El artista por culpa de estas críticas se vio obligado a realizar demostraciones públicas de pintura para desmentir está acusación, sin embargo su reputación nunca más se recuperó en su vida.(Obra)
Joseph Smith vendió gran pare de su colección al rey Jorge III que la incluyó dentro de su colección real. Merced a su viaje, estancia y venta de cuadros en Venecia, muchos de sus pinturas se hallan en Inglaterra en museos y colecciones privadas como las de la colección Wallace o en la abadía de Woburn
En el año 2005 en la subasta celebrada en Sotheby´s en julio, el cuadro Vista del gran cala desde el Palazzo Balbi a Rialto alcanzó la cifra de 18.6 millones de libras esterlinas.
Estos trabajos se realizan a su regreso de la estancia en Roma. En 1723 recibe el encargo de un noble veneciano para pintar cuatro lienzos con vistas de la ciudad de Venecia para, probablemente decorar su palacio. Estos cuatro cuadros constituyen el inicio del estilo veduta en el artista. De estos cuatro cuadros se conservan dos en el museo del Settecento Veneziano (Venecia) y dos en el Museo Thyssen-Bornemisza (Madrid). En esta época destacan:
Gran Canal, vista al noreste desde el Palazo Balbi hacia el puente de Rialto, «1723-24» Óleo sobre lienzo, 144 x 207 cm. Museo del Settecento Veneziano, Ca' Rezzonico, Venecia.
Gran Canal, vista Este desde el Campo San Vio, «1723-24», Óleo sobre lienzo, 140,5 x 204,5 cm. Museo Thyssen-Bornemisza, Madrid.
En 1725 Canaletto conoce al empresario Owen McSwiney y la tratante de arte y cónsul de Inglaterra en Venecia Joseph Smith. McSwiney, le indica su idea de realizar cuadros de paisajes para la decoración de las mansiones de los nobles ingleses que visitaban Venecia durante el Gran Tour. Poco tiempo después Smith releva a McSwiney en esta tarea y se convierte en su principal tratante.[6]
Roma, Arco de Constantino, (1742), Colección Real, Windsor.
Durante estos tres lustros el pintor vive su mejor época creativa. Destacan las visiones de Venecia y las pinturas que reflejan acontecimientos de la vida en el ducado.
Tras su salida de Venecia Canaletto se dirige a inglaterra en dónde se encuentran la mayoría de sus clientes. Ésta época es la del inicio de los problemas y la decadencia del artista. Su técnica se vuelve más autómata y comienza a recibir cr´ticas por parte de los críticos.
La Regata Vista da Ca'Foscari .
London: the Old Horse Guards and Banqueting Hall, from St James's Park, «1749», Óleo sobre lienzo, 45,5 x 76 cm. Colección privada.
Londres: Casa de Northumberland, «1752», Óleo sobre lienzo, 84 x 137 cm. Colección privada.
Puente viejo de Walton, «1754», Óleo sobre lienzo, 48,8 x 76,7 cm. Dulwich Picture Gallery, London.
La hora de Federico analiza la situación en el PP tras los últimos acontecimientos y dedicará su atención al caso Mari Luz, después de la reunión de su familia con el presidente Zapatero. Para ello, FJL cuenta con Florentino Portero y Tomás Cuesta.
A partir de entonces y hasta mediados 1916 alterna su residencia entre México, España y Francia, país en el cual tuvo los primeros contactos con las reuniones de artistas de Montparnasse, donde tuvo acercamientos con intelectuales y artistas de como Alfonso Reyes Ochoa, Pablo Picasso y Ramón María del Valle-Inclán, consiguiendo el acercamiento con las nuevas corrientes que en Europa existían como el cubismo. Ese mismo año nace un hijo con su primera esposa, la pintora rusa Angelina Beloff; el que moriría al año siguiente. Hacia 1917, influenciado por las pinturas de Paul Cézanne, se introduce en el Post-Impresionismo, logrando captar la atención con sus acabados y vivos colores, a diferencia de otros muralistas mexicanos.
En 1919 nace su hija con Marie Marevna Vorobev-Stebelska, Marika Rivera Vorobev, a la que nunca reconocería pero sí sostendría económicamente. Hacia el año de 1920, y gracias al entonces embajador de México en Francia, Alberto J. Pani, Rivera abandonó el país y emprendió un viaje a Italia, donde comenzó el estudio del arte renacentista. Cuando Álvaro Obregón designó a José Vasconcelos como secretario de educación, Diego Rivera regresó a México para participar en las campañas emprendidas por Vasconcelos y en las cuales participó también con los muralistas mexicanos José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros , y Rufino Tamayo; así como con el artista francés Jean Charlot.
En enero de 1922, comenzo a pintar su primer mural, en el Anfiteatro Simón Bolívar de la escuela Preparatoria Nacional.[4] La pintura de Rivera comienza a convertirse en un factor considerable y de influencia para el Movimiento Muralista Mexicano y Latinoamericano. En diciembre de ese mismo año se casa con Guadalupe Marín, también conocida como la "Gata Marín", que la muchacha que limpiaba la casa en donde éste vivía mientras hacía el mural de la Escuela Nacional Preparatoria. Era una indígena mexicana de piel morena, larga cabellera negra y ojos verdes.
Con ella tiene dos hijas: Lupe, nacida en 1925 y Ruth, nacida en 1926. En septiembre de 1922 inicia el fresco en la Secretaría de Educación Pública. Se convierte también en el co-fundador de la Unión de Pintores, Escultores y Artistas Gráficos Revolucionarios. Para ese mismo año, se da uno de los acontecimientos que marcaría gran parte de la vida de Diego, su anexión al Partido Comunista Mexicano, uno de los grandes factores influyentes dentro de su pintura. Tambien se le otorgan los permisos necesarios para comenzar con las pinturas y murales del Palacio de Cortés en Cuernavaca y en la Escuela Nacional de Agricultura, en Chapingo, así como en el Palacio Nacional de la Ciudad de México.
Hacia 1927, Rivera es invitado a los festejos de los primeros diez años de las Revolución de Octubre en la Unión Soviética, por lo que parte hacia la Ciudad Rusa de Moscú. Tras su divorcio con Guadalupe Marín en 1928, contrajo terceras nupcias con la pintora Frida Kahlo en el año de 1929. Igualmente, este mismo año, fue expulsado del Partido Comunista Mexicano. Hacia 1930, fue invitado a los Estados Unidos para la realización de diversas obras, donde su temática comunista desataría importantes contradicciones, criticas y fricciones con los propietarios, el gobierno y la prensa estadounidense.
Las más destacadas pinturas de Rivera en aquel país se encuentran en el San Francisco Art Institute -Escuela de Arte de San Francisco- así como en en Instituto de Artes de Detroit.
Hacia 1933, se da uno de los sucesos mas controvertidos en su vida. Cuando el industrial John D. Rockefeller Jr. contrata a Rivera para pintar un mural en el vestíbulo de entrada o "lobby" del edificio RCA en la ciudad de Nueva York. Este era el edificio principal de un conjunto de construcciones que se habria de denominar como "Rockefeller Center".
El edificio, situado en "Fifth Avenue", una de las avenidas más famosas, se posicionaba como uno de los emblemas mas importantes del capitalismo. Diego Rivera, diseñó para esta ocasion, el mural denominado El hombre en una encrucijada. Pero cuando Rivera se encontraba a punto de completarlo, incluyó un retrato de Lenin. La reacción de la prensa y la controversia que suscitó el retrato de Lenin, fue inmediata y vocífera.
Rockefeller, vio el retrato como insulto personal y mandó cubrir el mural y más tarde ordenó que fuera destruido. Rivera poco después regresó a México en 1934, donde pintó el mismo mural "El hombre en una encrucijada" en el tercer piso del Palacio de Bellas Artes de México.[5]
En 1936 solicita al presidente Lázaro Cárdenas del Río, el asilo político de León Trotsky en México que se concreta el año siguiente, recibiéndolo en la Casa Azul de Frida Kahlo. Para 1940 ya se había distanciado del célebre disidente ruso y se había divorciado de Frida Kahlo, volviéndose a casar con ella a finales de ese año.
Hacia 1946, pintó una de sus obras mas importantes, "Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central" en el recién construido Hotel del Prado de la Ciudad de México. También integra junto con José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros, la comisión de Pintura Mural del Instituto Nacional de Bellas Artes.[6]
En el Mural que se encuentra en el Palacio de Gobierno, Diego Rivera pinta a sus esposas y amigos. Lupe Marín se encuentra pintada a un lado de Frida Kahlo y junto a